Autor: María Victoria Ramos
Ilustrador: María Elina
Editorial: Periplo
Colección:
Año: 2024
Páginas: 32
Tamaño: 22 x 18
Encuadernación: tapa dura
Edad recomendada: ideal para lectores curiosos, grandes y chicos, amantes de la poesía y de los libros que abrigan.
Descripción:
En una calle tranquila funciona la Tintorería El Tokio, un lugar donde la ropa se limpia con paciencia y los días transcurren sin apuro. Allí trabaja el señor Tokujo, heredero de un oficio antiguo y guardián de un secreto delicado: en las etiquetas de las prendas escribe haikus, pequeños poemas que miran el mundo con atención y asombro. Casi nadie los nota… hasta que Adelina, los descubre. A partir de ese gesto mínimo nace un vínculo, y la historia se abre como un pliegue suave, invitándonos a detenernos, a mirar mejor, a escuchar lo que suele pasar desapercibido. Con una prosa precisa y sensible, María Victoria Ramos construye un relato que celebra la poesía de lo cotidiano, mientras que las ilustraciones de María Elina Méndez acompañan con trazos sutiles, luminosos, llenos de calma.
No es solo un libro pensado para las infancias: es también una lectura honda y hermosa para personas adultas que disfrutan de la buena literatura, de las historias que se leen despacio y dejan resonando una emoción suave.
Por qué lo amamos:
Porque nos recuerda que la poesía puede estar en los lugares más simples, que la sensibilidad no tiene edad y que leer también es un modo de cuidar.
$22.500,00
Precio final: $20.250,00
Autor: María Victoria Ramos
Ilustrador: María Elina
Editorial: Periplo
Colección:
Año: 2024
Páginas: 32
Tamaño: 22 x 18
Encuadernación: tapa dura
Edad recomendada: ideal para lectores curiosos, grandes y chicos, amantes de la poesía y de los libros que abrigan.
Descripción:
En una calle tranquila funciona la Tintorería El Tokio, un lugar donde la ropa se limpia con paciencia y los días transcurren sin apuro. Allí trabaja el señor Tokujo, heredero de un oficio antiguo y guardián de un secreto delicado: en las etiquetas de las prendas escribe haikus, pequeños poemas que miran el mundo con atención y asombro. Casi nadie los nota… hasta que Adelina, los descubre. A partir de ese gesto mínimo nace un vínculo, y la historia se abre como un pliegue suave, invitándonos a detenernos, a mirar mejor, a escuchar lo que suele pasar desapercibido. Con una prosa precisa y sensible, María Victoria Ramos construye un relato que celebra la poesía de lo cotidiano, mientras que las ilustraciones de María Elina Méndez acompañan con trazos sutiles, luminosos, llenos de calma.
No es solo un libro pensado para las infancias: es también una lectura honda y hermosa para personas adultas que disfrutan de la buena literatura, de las historias que se leen despacio y dejan resonando una emoción suave.
Por qué lo amamos:
Porque nos recuerda que la poesía puede estar en los lugares más simples, que la sensibilidad no tiene edad y que leer también es un modo de cuidar.